Escrevo este post na segunda feira num dia em que acordamos com uma valente tromba de água. E enquanto ouvíamos como a chuva batia forte no telhado, tentamos não nos desesperar. Ao longo destes anos aprendemos que é o tempo que marca os ritmos da atividade agrícola. Que já devíamos ter transplantado as cebolas? Sim! Que os alhos já deviam estar na terra? Também! Mas nada a fazer. Agora resta-nos esperar que não chova durante uns bons dias para que a terra se seque e possamos entrar nela sem correr o risco de trazer
E enquanto isso não acontece
vamos lembrando aqueles dias de sol em que tudo muda de cor, até o próprio
ânimo. Coragem agricultores, que a primavera está já aí!
Con sol todo nos
parece mejor!
Escribo
este post el lunes, un día en que nos
despertamos con una gran tromba de agua. Y mientras escuchábamos como la lluvia
caía fuerte en el tejado, intentábamos no desesperarnos. Al largo de estos años
hemos aprendido que es el tiempo el que marca los ritmos de la actividad agrícola.
Que ya deberíamos haber transplantado las cebollas? Sí! Que los ajos ya deberían
estar en la tierra? También! Pero nada que hacer. Ahora sólo nos resta esperar
que no llueva durante unos buenos días para que la tierra se seque y podamos
entrar sin correr el riesgo de traer 10 kg de tierra agarrada a cada bota!
Y mientras eso no pasa, nos vamos acordando de aquellos días soleados en que todo cambia de color, hasta el propio animo. Coraje agricultores, que la primavera ya está ahí!
No es normal que las abejas liben en invierno, por mucho sol que haga.
ResponderEliminarUn abrazo
No, pero lo tenemos todo cambiado! Está claro que hay que hacer algo!
Eliminar:) 10kg de terra, no mínimo! Sei bem do que falas... Ânimo, pois então!
ResponderEliminarEsta é uma terra dura com todas as vantagens e inconvenientes!
Eliminar